El químico y profesor jubilado Francisco Rodríguez Pulido defendió en el congreso internacional sobre la erupción del Tajogaite, celebrado este mes de noviembre en Los Llanos de Aridane, que, «con sencillas medidas y colaboración ciudadana» se podían haber evitado hace años las restricciones tan severas a miles de personas para volver a habitar Puerto Naos y La Bombilla debido a las emisiones de C0₂.
“Hoy, como hace tres años, el problema es el mismo, y se han aplicado medidas con dos años de retraso y mal”, sostuvo el experto palmero en su comunicación oral titulada Ciencia ciudadana y monitoreo colaborativo: herramientas clave para gestionar el riesgo de emisiones difusas CO₂ en Puerto Naos y La Bombilla, con la que pretendió aportar “pruebas, con datos de la ciencia institucional, de la errática gestión” (que llegó a tachar de “fraude político y científico”) sobre la crisis de las emisiones de CO₂ en estos barrios costeros.

“La solución no era esperar a que el gas desapareciera, sino identificar y tratar los puntos críticos: sifonado en saneamiento, ventilación selectiva y sellado de pozos negros; y se ha demostrado que, cuando se actúa con esas medidas, el efecto es inmediato en las concentraciones de este gas”, remachó Rodríguez Pulido.
Este encuentro científico, denominado en inglés International Conference Tajogaite Eurupción, estuvo organizado por el Cabildo de La Palma con financiación del Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico, y que reunión entre el 17 y el 21 de noviembre a centenares de profesionales e investigadores de diferentes países que trabajaron directamente en la crisis volcánica y sus consecuencias.
Este exmiembro del grupo de expertos del Cabildo de La Palma en el marco del Plan Insular de Emergencias (PEINPAL) mantuvo que “estas emisiones de CO₂ no han cesado, pero habría sido posible habitar estos barrios desde hace más de tres años, si se hubieran tomado sencillas medidas de mitigación” que él mismo propuso, y que, mucho tiempo después, “hoy en día se articulan, pero con inversiones millonarias”.

“El tiempo me ha dado la razón en que las medidas que propuse funcionaban”, manifestó en alusión a los diagnósticos “estructura por estructura” en viviendas y locales, con detectores homologados; la identificación de puntos críticos: redes de saneamiento, garajes, sótanos y pozos negros, y los ensayos de mitigación de bajo coste (ventilación selectiva, sellado de pozos, instalación de codossifón y taponamientos hidráulicos) con resultados inmediatos”.
Durante su intervención en este foro científico, Rodríguez Pulido aseguró que “uno de los graves errores” en la gestión de esta emergencia ha sido “dar la espalda a la implicación vecinal, porque se ha negado la participación de los vecinos y su contribución mediante ciencia ciudadana”.

En su ponencia, expuso cómo la combinación de ciencia ciudadana, protocolos de acompañamiento y trabajo técnico colaborativo, hubiese sido “una medida efectiva para resolver la crisis de los gases” en Puerto Naos y La Bombilla.
Y en este sentido se quejó de que su trabajo como miembro del citado grupo de expertos del PEINPAL fue “ignorado y despreciado”, y recordó que fue expulsado de este órgano asesor por el presidente del Cabildo de La Palma, Sergio Rodríguez.
LOS DATOS QUE APOYAN SU ARGUMENTACIÓN
Sus conclusiones las apoyó, por un lado, en el análisis de redes institucionales implantadas en esta emergencia (LoRaIGN, DEMASE y AlertaCO₂) que “demuestran que sin haber cesado las emisiones de este gas, hoy se puede vivir con seguridad razonable en estos barrios, donde se gestiona el riesgo”; y, por otro, un póster con ensayos de campo de muy bajo coste que explican por qué el problema se concentra en las redes de saneamiento y espacios confinados, y cómo mitigarlo de forma efectiva.

En sus comunicaciones en este congreso indicó cómo los datos de la red LoRaIGN muestran series temporales estables de concentraciones de CO₂ en la mayoría de nodos. En exteriores, la red DEMASE registró promedios en torno a 894 ppm (partes por millón) entre abril y junio de 2024, sin episodios críticos en zonas abiertas. En interiores, el proyecto AlertaCO₂ —con más de 1.290 sensores— ha probado como entre el 85% y el 97% de las mediciones están actualmente por debajo de 1.000 ppm.
Con estos datos en la mano, argumentó Rodríguez Pulido, “se prueba que desde hace casi tres años las mediciones de acompañamiento realizadas por los técnicos del Cabildo y los centenares de detectores que compraron los vecinos ya demostraban que no había lugar a la prohibición y al miedo”. A su juicio, “el riesgo ha estado y sigue estando en el subsuelo y los espacios cerrados mal ventilados, pero no en la calle ni en las playas ventiladas”.

El químico palmero también consideró demostrado que “en las campañas realizadas entre noviembre de 2023 y marzo de 2024, con detectores homologados (Senko iGas CO₂ / SGTN y G7 Multigas Blackline) y los acompañamientos de técnicos, las concentraciones superiores a 50.000 ppm —y casos extremos de hasta 200.000 ppm— se encuentran en arquetas, garajes muy concretos y pozos negros”.
Y en este sentido llamó la atención sobre el hecho de que “allí donde se actuó con medidas simples —instalación de codos sifón, taponamientos hidráulicos, sellado de pozos inactivos y ventilación selectiva—, las reducciones fueron inmediatas: de más de 50.000 ppm a valores cercanos a 500 ppm en pruebas controladas”.
MENSAJE A LOS CIENTÍFICOS

Asimismo, subrayó que “la gobernanza del riesgo requiere de acceso público a los datos, transparencia en las tendencias, auditorías técnicas independientes y un acompañamiento profesional que priorice diagnósticos caso por caso en las viviendas con indicadores anómalos”.
“Las redes institucionales brindan la visión de conjunto; la ciencia ciudadana aporta la capilaridad y la rapidez para convertir ese conocimiento en decisiones prácticas”, apuntó.
Y cerró su intervención con un mensaje a la comunidad científica: “Nunca deben olvidar que ustedes han investigado un fenómeno de la naturaleza, una erupción volcánica; pero, por el lugar y el impacto que esta ha tenido, no ha sido una catástrofe natural. Ha sido una catástrofe humanitaria, y aún lo sigue siendo. Nunca deben olvidar la perspectiva de la Geoética y la relevancia de la verdad vivencial, de las personas afectadas, muy por encima de la verdad factual, de los datos y las evidencias científicas. Sin la verdad vivencial, la ciencia aporta poco a la sociedad.”

Las tres contribuciones de Rodríguez Pulido a este congreso han sido aceptadas para su publicación en la revista Cosmológica (n.º 5, 2025, ISSN 27927423 https://tajogaiteconference.com/abstracts/), que edita la Real Sociedad Cosmológica, de Santa Cruz de La Palma. En concreto, se publicarán su comunicación oral sobre ciencia ciudadana y monitoreo colaborativo; el análisis de estabilidad de las concentraciones de CO₂ con datos de LoRa IGN, AlertaCO₂ y DEMASE; y el póster sobre el impacto de las emisiones en zonas habitadas y la influencia de las redes de alcantarillado y pozos negros.
Las conferencias y debates se emitieron en directo por Youtube pero ya no son de acceso público porque -según indicaron a este químico palmero desde la organización del evento-, científicos participantes así lo solicitaron al no estar aún publicada su investigación en revistas especializadas.


